dimarts, de novembre 04, 2014

ahora, Segorbe...


Estamos tan hartos  de casos de corrupción, de imputaciones, declaraciones judiciales, detenciones, que mira por dónde, imputan al tesorero del PP autonómico, y alcalde de Segorbe, y al número dos del PP en la provincia y en la Diputación de Castelló, Miguel Barrachina, junto a todo el equipo de gobierno en la capital del Alto Palancia, y la noticia ha pasado sin más trascendencia. ¿Qué es esto?, pensarás, después de ver los millones de Pujol, las tarjetas black, la operación Punica, el Gürtel, Emarsa, esto de Martínez y tantos casos.

La corrupción lo empapa todo, prevaricadores para llenarse el bolsillo, para beneficiar a amigos, para perpetuarse en el poder en base de hacer favores a personas o colectivos de manera injusta, o por pura prepotencia y creerse divinos y sobre las leyes, por la incapacidad de escuchar y/o rectificar. Está claro que lo que nos escandaliza y alarma más es cuando hablamos de dinero, pero un cargo de representación pública, y en especial un gobernante, tiene que respetar el Código Penal de arriba abajo, y no valen “peros”. Por eso, que todo un equipo de gobierno como el de una ciudad de la relevancia de Segorbe, esté imputado, y nadie del PP diga nada, es que tenemos un serio problema de legitimidad democrática; Moliner heredó un partido podrido por la corrupción, y no ha hecho nada para cambiar las cosas, se ha sacado quizás una manzana podrída de encima, pero ha permitido que otroas igual o más de putrefactos continúan haciendo lo mismo, o peor. H